Historia

PRESENTACIÓN

El Ateneo de Chiclana es una institución cultural privada, que nació con un fin concreto: fomentar cuanto significa educación, cultura, arte y libertad de ideas. Tenemos asumido, de manera  altruista,  que   nuestra labor ha de consistir en  apoyar, defender, promocionar, divulgar y cultivar aquellos valores culturales y sociales que puedan ennoblecer y al mismo tiempo dignificar a todos los que se quieran acercar y participar de este ilusionante y útil escenario para la ciudadanía y todo ello en sus más variados ámbitos de expresión y colaboración con instituciones y asociaciones.

Logo-Ateneo

El Ateneo tiene su origen cuando el 11 de marzo de 1900 el historiógrafo José Guillermo Autrán transformaba el Círculo de Artesanos en Ateneo.

Un siglo después, (en Pero sería) en febrero de 2003 cuando el actual Ateneo Literario, Artístico y Científico vería la luz en el Teatro Moderno. Este nuevo proyecto surge bajo los auspicios y gracias al esfuerzo de D. Dionisio Montero Valenzuela y un reducido grupo de personas, fueron capaces de aglutinar a un numeroso grupo de ciudadanos,  concretamente 32, constituyéndose en socios fundadores del Ateneo. En el acto de presentación, con gran éxito de público, asisten entre otros el Sr. Alcalde de la ciudad D. Manuel Jiménez Barrios y D. Ignacio Moreno Aparicio, Presidente del Ateneo de Cádiz, que apadrina el nacimiento de esta hermana entidad cultural. En su trayecto ha sido fundamental el  Ateneo gaditano,  para que nuestro joven Ateneo pudiera lanzarse a la vida pública con el  importante  asesoramiento de la centenaria institución gaditana.

La primera junta quedó constituida por D. Dionisio Montero Valenzuela como Presidente y D. Blas Meléndez Virués como Vicepresidente.  El Ateneo de Cádiz, fue y sigue siendo un pilar fundamental en nuestros inicios y desarrollo, personificándolo en su actual presidente D. Ignacio Moreno, por su inestimable apoyo y colaboración y siempre atenta disposición con este Ateneo hermano. En febrero de 2005 nos dejaba D. Dionisio, pero la semilla ya estaba bien enraizada y el proyecto siguió adelante. Tomaría la Presidencia D. Jaime Pastor Rosado, durante un breve periodo, para en 2006 ocupar el cargo D. Francisco L. Fernández Escalante hasta finales de 2013, dejando la presidencia por razones profesionales.

 Hasta noviembre de 2015 ejerció la presidencia D. Juan Gómez Vela continuando con ese espíritu abierto y plural de sus antecesores. Desde diciembre de 2015, la asamblea eligió, por unanimidad, nuevamente a D. Francisco L. Fernández Escalante que ejercita, hasta la fecha, su mandato

En memoria y como agradecimiento a su aportación al Ateneo de Chiclana y a la cultura de nuestra ciudad en general, hacemos constar aquí las palabras con que fue recordado en nombre de todos, por el ateneísta Jesús Romero Aragón, en el segundo aniversario de su fallecimiento

A DIONISIO MONTERO

“Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace” dijo Lorca de un hombre excepcional. Pero de cuando en cuando nacen y habitan entre nosotros, enriqueciendo nuestras vidas y el mundo que nos rodea. Es entonces cuando, en su ausencia, comprendemos que su luz no ha sido, por su brevedad, escasa, y que su compañía, que hubiésemos querido más duradera, insuficiente.

Suficientes los escasos
días para siempre.
Eran, son, serán
necesarios muchos otros.
Ningún tiempo, a tu lado,
tiempo breve.
Ninguna eternidad,
contigo, suficiente.

Todo, contigo,
amigo, era mucho.
Menos las horas contigo,
los días, los años.

Pero, buen maestro tú,
no mirábamos tu índice nosotros,
sino la luna, el mar y el verbo,
el lomo y los renglones del libro.
Más que tu pasión, aquello
que fue tu pasión, también tu vida;
aquello que de tu mano aprendimos
a amar de manera más honda;
aquello que te precedió
y que por ello permanece;
aquello donde permaneces
vivo porque repite
el eco de tu nombre para siempre
íntimamente,
entrañablemente.

Hubo quien afirmó, contra ella, que “El amor es más fuerte que la muerte” y que “Vivir es decir al otro ‘tú nunca morirás mientras yo viva”. Si es así, como ciertamente queremos, tendremos más bien que decir, parodiando al poeta, “Tardará mucho tiempo en morir, si es que muere”, sin más herramienta en nuestras manos que nuestro pequeño cariño cotidiano contra tu ausencia grande, pero nunca más grande que tú.